Cinco intensos minutos dirigidos por Rowan Pybus mostrando a la artista urbana Faith47 en su Sudáfrica natal.
A mí el vídeo me ha traído a la cabeza un problema al que llevo dándole vueltas desde hace tiempo y en el que espero profundizar aquí próximamente: la fina línea moral que separa el darle publicidad a situaciones políticas y sociales ignoradas para que estas se resuelvan y el darse publicidad a uno mismo -probablemente de forma involuntaria- a través de las catástrofes ajenas. En cualquier caso, el vídeo y los graffitis -muy en el estilo a lo que Faith47 nos tiene acostumbrados- son una preciosidad…
(La música es de Fletcher Beadon).
Impresionante, PAul.Siempre sorprendiendo con chispazos de arte y la reflexión. Cada día me gusta más tu blog. De verdad, gracias por estar ahí.
Un abrazo
Creo que a mi tambien me molesto algo el pretexto social del video, por supuesto que el grafiti nace como un recurso expresivo de la injusticia social, pero a mi parecer explotaron al estilo hollywood las imagenes.