
No sé si el artista mejicano Stefan Brüggemann juega con o contra su arte, pero el caso es que nos da muchos pre-textos para la reflexión. Su sencillez no esconde las cargas de profundidad que hay tras cada una de sus propuestas. Ejemplos son sus cajas de nada (nothing boxes) y sus apuntes (notes), pero también sus microtextos como el título mismo de su última exposición (Una forma decorativa de nihilismo) y los letreros luminosos como el de la imagen: “Esto no debería estar aquí“.