
Esta la vamos a dejar sin comentar porque ya hay información suficiente en la prensa rosa, amarilla y de demás colores. Sólo decir que lo que se les exige a los ciclistas sumado a lo que se les prohíbe es una de las representaciones más claras del cinismo que nos gobierna. El deporte profesional lleva tiempo dejando de ser deporte.
Ah, y también que la camiseta es de una tienda de París, Colette, cuyo diseño de la página web nos ha dejado boquiabiertos.
(Nos dio la pista).